La Fuerza Aérea de Estados Unidos pondrá a prueba cuatro aviones de ataque a tierra para que realicen misiones de contrainsurgencia a un coste menor que cazas como los F-15 o los F-16, cuyo funcionamiento cuesta decenas de miles de dólares por hora.

Dos de esos modelos, el A-29B Super Tucano, de origen brasileño, y el AT-6 Wolverine, compiten por protagonizar las compras de esta rama militar desde hace tiempo, mientras que los otros dos son el AT-802, un avión de uso agrícola adaptable para fines militares y el reactor Scorpion.

El Comité de Servicios Armados del Senado de EE.UU. ha propuesto destinar más de 1.200 millones de dólares para comprar dos centenares de aviones de ese tipo hasta 2022, pero la asignación dependerá de las conclusiones que sacará la Fuerza Aérea tras realizar sus ensayos.

Además de ser poco eficaces para las misiones que demandan vuelos de menor altitud y velocidad, los cazas queman su combustible demasiado rápido, mientras que un buen avión contrainsurgencia debe ser capaz de mantenerse varias horas en vuelo para cumplir con tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento o apoyar a las fuerzas terrestres.

Asimismo, los aparatos disponibles en estos momentos solo pueden despegar y aterrizar en pistas largas y caras de mantener que se deben ubicar a cientos de kilómetros de la línea del frente y, en consecuencia, el tiempo eficaz de sus misiones es menor y su consumo de combustible es mayor.

El A-29B Super Tucano de origen brasileño y el AT-6 Wolverine compitieron durante años para equipar a la nueva Fuerza Aérea de Afganistán, un enfrentamiento que demoró el suministro de los primeros hasta 2016.

Ambos aviones biplaza rondan los 580 km por hora y poseen la aviónica sofisticada típica de los cazas de cuarta generación, incluidos receptores de alerta por radar, sensores por infrarrojos de barrido frontal y la capacidad de lanzar bombas y misiles guiados de precisión.

Por su parte, el avión de vigilancia y ataque a tierra AT-802U de Air Tractor podría portar más de 2.000 kg de bombas en sus seis puntos de anclaje, es capaz de aterrizar en pistas de 380 metros de largo y puede permanecer siete horas en el aire. Se trata de un modelo de avión usado en tareas agrícolas.

Por su parte, el Scorpion es un bimotor biplaza que cuesta alrededor de 20 millones de dólares.

Su autonomía de cinco a seis horas resulta conveniente para las tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, aunque su coste operativo, de 3.000 dólares por hora, es mucho mayor que los alrededor de 500 dólares de los A-29 y AT-6, pero un séptimo de lo que cuesta una hora de vuelo del F-16, el caza más barato.

Para cambiar al uso de aviones baratos y más eficaces contra las amenazas de menor intensidad, los partidarios del programa tendrán que superar el profundo sesgo institucional a favor de cazas sofisticados como el F-35.

http://nationalinterest.org/blog/the-buzz/duel-the-light-attack-planes-tucano-vs-texan-vs-scorpion-21470?page=show

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Un comentario »

  1. el vendehumos dice:

    son solo aviones escuela de práctica dejen de vender humo

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